La futura estación de la línea de alta velocidad española en Girona se trata de un recinto de pantallas de aproximadamente 600 metros de longitud, 55 metros de ancho y una profundidad de excavación de unos 25 metros. La sección transversal alberga una estación de autobuses y dos plantas de aparcamiento de vehículos, además de la estación de alta velocidad, constituyendo una estación intermodal.
Los diferentes forjados se apoyan en las pantallas exteriores y en las pilas-batache de la zona central de la estación. Por motivos constructivos, la tuneladora que realiza el túnel previo y posterior a la estación debe pasar por ésta cuando aún no ha finalizado su ejecución.